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El pensamiento crítico en los negocios

Una de las competencias más importantes y quizás de las menos valoradas hoy en día en el mundo empresarial es el pensamiento crítico. El pensamiento crítico en la capacidad de profundizar en nuestra mente con el objeto de obtener diferentes alternativas de solución a una problemática determinada.     El pensamiento crítico nos ayuda a que cada una de nuestras acciones esté alineada al propósito de nuestro puesto dentro de la organización.

Desde la antigüedad, esta facultad de pensamiento ha sido fomentada por diversas corrientes de pensamiento filosóficas como el Idealismo de Platón, el Realismo de Santo Tomás de Aquino, el Materialismo de Marx y Engels. Así mismo la corriente de pensamiento que se gestó en Estados Unidos conocida como el Pragmatismo, cuyos precursores fueron William James y Charles Sanders, que se oponían a la mera especulación que no tuviera una aplicación práctica.

Por otro lado, está el Existencialismo de grandes pensadores como Sartre y Nietzsche, una de las corrientes más importantes del siglo 20, que formula el desarrollo del hombre en base a su existencia. También está el Escepticismo de Pirrón, que nos ayuda a fomentar la duda razonable en la toma de decisiones empresariales. Le contrapone el Dogmatismo que promueve la asunción total de principios y doctrinas sin cuestionamientos.

Tenemos el Empirismo, que promulga que cualquier conocimiento procede de la experiencia, cuyos principales precursores con Thomas Hobbes y John Locke.             También el Criticismo de de Enmanuel Kant, que fomenta la crítica constructiva como eje de retroalimentación en el mundo laboral y de negocios.

No podemos dejar de mencionar el Famoso libro El Príncipe, de Nicolás Maquiavelo, un libro controversial que marca las pautas en las que debe basarse la administración de un principado, o una organización, que nos enseña a atacar los problemas antes de que estos se salgan de control, o a fomentar la estrategia  como arma de conquista.

Todo estas grandes corrientes, precedieron y fomentaron el pensamiento crítico que aplicado a los negocios se define como el conjunto de habilidades y destrezas del razonamiento a las que hay que recurrir cuando los niveles de exigencia van más allá de reproducir la información que otros ya han elaborado.

Es cuando el profesional mejora su capacidad de pensamiento al tomar altas estructuras del arte de pensar y manifestarse en estándares más sublimes de expresión intelectual. Tal como decía Albert Einstein “La mente que se abre a una nueva idea, jamás vuelve a su tamaño original”.

En los Estados Unidos, se han realizado muchas encuestas y estudios, donde se ha determinado que la habilidad empresarial más deseable en los nuevos trabajadores es precisamente el pensamiento crítico. El pensamiento crítico es fundamental para poder obtener diferentes puntos de vista sobre un problema, sobretodo en un mundo de negocios complejo como el de hoy.

Los empleados y ejecutivos de empresas con alto nivel de pensamiento crítico tienen la capacidad de ver el potencial de las situaciones que afectan al negocio más rápido que otro tipo de personal. Son aquellos que ven oportunidades donde otros ven problemas, son aquellos que son parte de la solución y no del problema.

Lamentablemente esta virtud se ha ido diluyendo dentro de las férreas estructuras empresariales, donde no se motiva al empleado a pensar más allá de lo que sus sentidos exigen, sino que su capacidad crítica y de aporte es diezmada por políticas obsoletas o la falta de ellas.

Exijamos a nuestros compañeros ser más críticos, y no tan criticones, a elevar su nivel de pensamiento más allá de lo exigido por la rutina y lo repetitivo. El pensamiento crítico fomenta nuestro crecimiento personal, nuestra salud mental, el sano escepticismo y la perspectiva en la solución de problemas.

Por Manuel A. Fernández
Asesor Financiero
manuel_fdez@yahoo.com


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