La Re-elección | Diariode3

Social Media

FacebookTwitterRSSYoutube

La Re-elección

Julio M. Rodríguez

El tema de la reelección está una vez mas de moda en este país y como ha sucedido tantas veces en el pasado, se habla de reformar  la constitución para favorecer al que está arriba, aunque  en esta ocasión, un grupo de  legisladores del mismo partido que el actual presidente, porque tienen un candidato que creen ganaría, si el presidente actual no se reelige, están opuestos, pero los que apoyan al presidente lo ven como algo normal..

Entre nosotros, eso de reformar la constitución, para favorecer al que gobierna, viene de lejos. Se inició cuando Santana forzó el articulo 210 en nuestra 1ra constitución, para legalmente convertirse en el dictador que quería ser y de paso anular  los 209 artículos   anteriores que pretendían tuviéramos un estado de derecho, como lo concebían las constituciones de Estados Unidos de 1787,  de Cadiz de 1812 y los principios enarborlados en la revolución francesa de 1789.  El ejemplo no pudo ser peor.
Desde  entonces, en esté  país, todo el que gobierna, procura acomodar la constitución a sus intereses y eso ha sido fatal para nuestra institucionalidad y estabilidad política.
Duarte tuvo una visión  bien clara del asunto.

Cuando Mella, impresionado por el gran recibimiento que tuvo aquí en Santiago, lo proclamó Presidente de la Republica, el 4 de julio de 1844, el la rechazó, diciendo .que no se habían dado los pasos para eso  y Sanchez, que sabía lo que estaba haciendo Duarte, antes de que la Junta Central Gubernativa que el encabezaba,  lo enviara para Santiago,  dijo en Santo Domingo, cual era el paso principal  que no se había dado, dijo:
Nadie puede ser Presidente en este país, si no se ha aprobado .una constitución.

Pero como Santana y sus principales consejeros en ese  momento,  Tomás Bobadilla y el cónsul francés Saint Denys, no creían que este país que vivimos iba a  existir,   no tuvieron los escrúpulos de Duarte y Sanchez; hicieron que Santana fuera  proclamado, Jefe Supremo de la Republica,  el 13 de julio de 1844, con poderes dictatoriales,  en nombre  del ejército y el pueblo Y ahí mismo se malogró la institucionalidad que procuraban Duarte y Sanchez.

Cuando visitó Estados Unidos en 1829, Duarte vió cuales fueron los pasos que se dieron en ese país, antes de organizar un gobierno, lo primero, después de terminada la guerra de independencia contra Inglaterra en 1781, fue redactar una constitución y eso tomó varios años, para poder conciliar los intereses de las trece  colonias, que aspiraban convertirse en trece repúblicas independientes.     Finalmente se pusieron de  acuerdo en convertirse en una Republica Federal, en Filadelfia, en 1787 y después se eligió presidente a George Washington,  quien tomó posesión en abril de 1789, cuando juró respetar  y hacer cumplir, esa constitución.

Con esta arrancada, el país nunca ha tenido un golpe de estado, ha gozado de una estabilidad política  con elecciones presidenciales  ininterrumpidas cada cuatro  años y como consecuencia, estabilidad en el gobierno y solidez  en las instituciones del estado.
Actualmente entre nosotros ha surgido una corriente que defiende la constitución, pero no se crea que es con intereses institucionales o de estabilidad en las instituciones de gobierno, no, ese interés repentino es para que vuelva al poder, alguien que ya ha sido presidente por tres períodos de cuatro años y  junto a el, todos estos nuevos “constitucionalistas”  que aspiran a  volver, o seguir  disfrutando, de las mieles del poder.

Y yo me pregunto:
¿Es que en el PLD solo Danilo y Leonel tienen  la capacidad para ser presidentes?.

Yo pienso que lo mas conveniente para ese partido es, que ests dos, Leonel y Danilo, se pongan de acuerdo para respaldar a un tercero y mantener así la unidad, entre los que dicen siguen a  Juan Bosch.

Euclides, que yo se tiene su cabeza bien puesta y quien apareció recientemente en la prensa en una foto con ellos dos, en amena conversación, puede tratar de influir en este sentido. Me parece ese sería el mejor servicio que pueden hacerle los peledeístas a la constitucionalidad.


Comentarios