NASA invertirá 2.400 millones para descubrir si hay vida en Marte | Diariode3

Social Media

FacebookTwitterRSSYoutube

NASA invertirá 2.400 millones para descubrir si hay vida en Marte

Adam Steltzner llegó al estrellato de la ingeniería en 2012, cuando el rover Curiosity de la NASA descendió en un aterrizaje perfecto sobre Marte, gracias a una osada y valiente maniobra diseñada por su equipo. Ahora, lo único de lo que Steltzner quiere hablar es sobre cómo limpiar.

El objeto de su obsesión sanitaria es un tubo metálico gris oscuro del tamaño de su mano. Yace en una estación de trabajo dentro de un edificio que parece una bodega en el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL, por sus siglas en inglés) en Pasadena, California, donde Steltzner trabaja como ingeniero jefe del próximo rover que la NASA enviará a Marte. Necesita que el tubo sea uno de los objetos más limpios jamás creados para que el rover pueda completar su misión.

Ya en julio de 2020, el vehículo de una tonelada y seis ruedas despegará de Florida transportando 43 tubos de este tipo en un viaje de siete meses al Planeta Rojo. Una vez que llegue, el rover atravesará la superficie marciana y llenará cada tubo con tierra, roca o aire. Luego sellará los tubos, los colocará en el suelo y esperará — durante años o, posiblemente, décadas — para que otra nave espacial los recupere y los traiga de vuelva a la Tierra. Será el primer intento de la humanidad de traer de vuelta parte del Planeta Rojo.

Si todo se ajusta al plan, estos se convertirán en las muestras extraterrestres más preciadas jamás recuperadas. En el interior de uno de esos tubos metálicos podría estar la evidencia de la vida más allá de la Tierra en forma de un microorganismo, biominerales o moléculas orgánicas.

Es por eso que Steltzner y su equipo deben ser muy, muy limpios. Solo una célula de la Tierra o partículas de otros contaminantes arruinarían cualquier posibilidad de detectar inequívocamente un microbio marciano. Así que el equipo del proyecto está tratando de diseñar un sistema de muestreo robótico que mantendrá las cosas impecables. “Vamos a ser más serios acerca de la limpieza de lo que nadie ha sido antes”, dice Steltzner, sacudiendo el tubo como si fuera a eliminar los microbios errantes de él. “Solo vamos a diseñar esta cosa”.

En salas de conferencias, laboratorios y salas limpias (clean rooms) del JPL, científicos e ingenieros están ultimando decisiones cruciales para la misión. Están explorando y cuestionando cada detalle, desde cómo mantener los tubos fríos en la superficie marciana hasta lo que el rover hará cada minuto en el planeta para realizar todo el trabajo planeado. El próximo mes es un período clave, ya que la NASA reducirá la lista de posibles sitios de aterrizaje y realizará una crítica revisión de diseño que el proyecto debe pasar para seguir avanzando. Para el momento en que la misión despegue en 2020, su éxito o fracaso estarán dictados, en parte, por las decisiones que se están tomando ahora.

Seguir leyendo la información completa: http://bit.ly/2k4d4UE


Comentarios