RD destina 2.7% del PIB a gasto de capital y 3.4% a intereses de deuda | Diariode3

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RD destina 2.7% del PIB a gasto de capital y 3.4% a intereses de deuda

El gasto de capital del Gobierno central de República Dominicana en 2018 se situó en 2.7% del producto interno bruto (PIB) mientras los intereses de la deuda le absorbieron un equivalente al 3.4%, según el último informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

El Presupuesto promulgado por el Poder Ejecutivo autoriza a la gestión de Danilo Medina a gestionar para este 2019 un financiamiento neto para cubrir un déficit de RD$75,525.4 millones (unos US$1,510.5 millones), que sumados a los RD$156,354.7 millones (US$3,127 millones) de las aplicaciones financieras, engloban compromisos relacionados al crédito por un monto de RD$231,880 millones (US$4,637.6 millones).

El economista Miguel Collado Di Franco, del Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles (Crees), afirma que el gasto de intereses como porcentaje de los ingresos tributarios continuará siendo superior al 23% en 2019. “Este es un porcentaje no muy diferente del de Costa Rica, un país que ha visto agravada su situación fiscal en 2018. A inicios de diciembre pasado, Moody’s redujo la calificación crediticia de Costa Rica de Ba2 a B1, y colocó la deuda de ese país en perspectiva negativa”, advierte.

Para noviembre de 2018 la deuda externa del país era de US$21,252.4 millones, un monto equivalente a un 27% del PIB, y la interna de US$10,298.4 (13.1% del PIB), de acuerdo a cifras de la Dirección General de Crédito Público, del Ministerio de Hacienda.

En su “Balance Preliminar de las Economías de América Latina y el Caribe”, la Cepal explica que la deuda pública bruta del país pasó de un 35.9% a un 39.5% del PIB entre 2014 y 2018. En ese período, la deuda pública bruta del sector público no financiero pasó de un 36% a un 40% del PIB.

La deuda externa bruta de República Dominicana era de US$17,280 millones en 2014. Cinco años después ascendía a US$21,655 millones, un aumento neto de US$4,375, equivalente a un 25.3%.

Al dar a conocer el informe de la Cepal, su secretaria ejecutiva, Alicia Bárcena, advirtió sobre el gran aumento en la deuda a nivel global, tanto pública como privada.

“Si observamos la deuda del sector corporativo no financiero, que es fundamentalmente el sector privado, y la que corresponde a hogares, vemos que gran parte de la deuda en realidad está en manos privadas, pero sin duda, también la parte de gobierno ha ido aumentado en economías emergentes y en economías desarrolladas”.

Al analizar la economía de República Dominicana, la Cepal señala que “la deuda pública representó el equivalente al 40% del PIB en septiembre de 2018, un incremento de 1.1 puntos porcentuales con respecto al cierre de 2017”.

El economista José Rijo Presbot estima la deuda de República Dominicana en un monto superior al que reconoce el Gobierno. Dice que las autoridades nunca la consolidan al situar los compromisos del sector público en US$31,551 millones, sin contemplar US$1,170 millones contratados en 2018 que el Congreso aprobó, así como otros US$1,850 millones que, según alega, no se registran.

“Entonces, a mí me da que el consolidado de la deuda, que terminó en 2017 en US$37,215 millones, en 2018 terminaría en US$42,874 millones. Es decir, un 54.4% del PIB. Por ejemplo, para este año se colocaron RD$66,000 millones de disminución de deuda por pagar y esa es una deuda al 31 de diciembre que no está incluida, igual que RD$26,000 millones de RD Vial con la fiducia del BanReservas ni la deuda del peaje sombra”, dice.

El economista sostiene que para el Gobierno la deuda del sector público no financiero ronda un 40% del PIB, a los que resta el 3% de la denominada deuda intergubernamental, luego le suma un 14% de la cuasi fiscal y eso da un 51.6% del PIB. “Pero, cuando se incluyen todos los compromisos pendientes la deuda ha crecido un 15%, el doble del crecimiento del PIB”, sostiene.

La Cepal indica que a septiembre de 2018, un 11.7% de la deuda era de tasa variable, en comparación con el 25.9% registrado en 2013, “por lo que ha mejorado su sostenibilidad a largo plazo”. En nueve años las emisiones internacionales de bonos sumaron U$16,339 millones. En 2010 el país emitió US$1,034 millones y el año pasado US$3,118 millones.

El informe registra que en julio de 2018 República Dominicana colocó US$1,300 millones en bonos soberanos, a una tasa del 6.0% y un plazo de vencimiento de diez años para cubrir el financiamiento regular del Gobierno. En ese contexto recuerda “el 3.0% del rendimiento ofrecido por los bonos a diez años de Estados Unidos”.

“La demanda de estos instrumentos de deuda por parte de los inversionistas fue de alrededor de 3,500 millones de dólares, lo que refleja la confianza depositada en la economía dominicana”, dice la Cepal.

Pero el entorno internacional trae cambios, advierte el economista Collado Di Franco. “El 2019 será un año en el cual continuarán las incertidumbres relacionadas con los países emergentes; de los cuales República Dominicana forma parte”.

Recuerda que la dinámica de apreciación del dólar estadounidense y el incremento de las tasas de interés en Estados Unidos tuvieron sus efectos sobre algunas economías emergentes en 2018. “Aquellas economías con posiciones más débiles en sus finanzas públicas y con déficits importantes de cuenta corriente han sido percibidas como más riesgosas”, dice.

Añade que el riesgo se refleja a través de rendimientos de títulos de deuda pública más altos, y por la depreciación de algunas monedas. “República Dominicana debe de tener en cuenta esta tendencia mundial. Las autoridades deben de tener muy en cuenta los cambios a nivel internacional, sobre todo por la continuación de la política de financiamiento público”.

También los cálculos de Rijo Presbot envuelven poco aliento. “En 2019 para el servicio de la deuda, es decir pago de intereses y de capital, se tendrá que buscar el 7% del PIB. Eso es muy alto si se compara que República Dominicana tiene una presión tributaria de alrededor de un 15%. Es decir, que prácticamente el 50% de las recaudaciones por impuestos tendría que ser dedicado al pago de intereses y capital”.

La región

Bárcena expresó preocupación por la disminución de la liquidez global. “Vemos que hay menos liquidez global, ustedes saben, obviamente, a partir de la crisis subprime hubo mucho mayor liquidez, porque se dio el quantitative easing, bajaron las tasas de interés, hubo gran demanda de esta liquidez por parte incluso de los países emergentes y la verdad es que una tasa, aún positiva, pero decreciente”.

“Vemos que, sobre todo en las economías emergentes, hay menor liquidez. La liquidez global también está desacelerada”, dijo. Además, que para este 2019 se esperan aumentos en las tasas de interés y “poco apetito” al riesgo por parte de los inversionistas.

La Cepal señala que para el tercer trimestre de 2018 la deuda pública en América Latina, impulsada por Argentina y Brasil, alcanzó un 41% del PIB, una cifra que equivale a 1.5 puntos porcentuales del PIB más con relación al cierre de 2017.

En el Caribe alcanzó un 72.1% del PIB al segundo trimestre de 2018, una disminución de 1.8 puntos porcentuales del PIB en relación con 2017.

“En general, se observa una tendencia a la baja en los niveles de endeudamiento de la subregión, solo 2 de los 13 países incluidos aumentaron su deuda pública”, dice. “No obstante, aún hay países con cifras sobre el 100% del PIB, como Barbados y Jamaica, cuya deuda pública equivalió a un 134% y un 100.3% del PIB durante 2018, respectivamente, aunque debe hacerse la salvedad de que ambos países han disminuido considerablemente su nivel de endeudamiento”, añade.

La Cepal afirma que entre 1997 y 2017 la deuda global ha aumentado de 70 a 233 billones de dólares, equivalente al 217% y el 318% del PIB mundial. “También se registra un incremento del endeudamiento de todos los sectores a nivel mundial. El sector corporativo no financiero, el sector financiero y el gobierno muestran las participaciones más elevadas en el acervo de deuda mundial”.

Resalta que los datos de 2017 muestran que Estados Unidos, Japón y la Unión Europea concentran el 75% del acervo de deuda pública. “Aunque en el caso de la deuda privada las economías más desarrolladas también tienen una participación mayoritaria (60% del total en 2017), las economías en desarrollo representan un porcentaje significativo (40%)”, señala.

La deuda del vecino Haití

“La deuda pública externa de Haití tuvo un saldo global de 2,122 millones de dólares (22% del PIB), con un ligero incremento del 0.2% en 2018”, indica el informe de la Cepal. Indica que los nuevos desembolsos (PDVSA, OPEP) fueron de apenas 27 millones de dólares, cifra similar al propio servicio de la deuda (21 millones de dólares).

Recuerda que la República Bolivariana de Venezuela es el principal acreedor de Haití en el marco del programa Petrocaribe, si bien los flujos de recursos se han reducido considerablemente durante los tres últimos años.

El informe recuerda las aportaciones de US$50 millones externos para ayuda presupuestaria directa que recibió Haití en julio de 2018. La Unión Europea aportó US$30 millones mientras el Banco Mundial le pasó US$20 millones “en respuesta a las circunstancias extraordinarias prevalecientes”.

La Cepal reconoce que, respecto a su política monetaria, en 2018 Haití “adoptó una postura prudente, enfocada en sus dos objetivos principales: reducir la inflación y suavizar la depreciación de la gourde frente al dólar”.

China desacelera la marcha

A partir de la crisis financiera global, China ha registrado un importante aumento de su deuda, resalta la Cepal en su informe sobre el estado de la economía en 2018. Explica que entre 2007 y 2017, el acervo de deuda del país asiático pasó de representar el 141% al 256% del PIB, lo que significa un aumento del orden del 377%. “El aumento de la deuda se registra a nivel de todos los sectores”, dice.

Añade que el sector corporativo tiene la mayor participación en la deuda total (63%), mientras el gobierno y los hogares tienen una participación similar en el total (18% y 19%, respectivamente).

“En el caso de las economías emergentes, China experimentará una desaceleración, y su producto interno bruto alcanzará una tasa de crecimiento del 6.6% en 2018”, indica el organismo internacional. En 2016 el PIB de China creció un 6.7%, al año siguiente subió a un 6.9%, pero luego bajó a un 6.3%, con un pronóstico de un 6.3% para este 2019.


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